Que ni se cuantos serán, su contenido y ni su esencia aunque, bien podría pintártelos sin lápices ni ceras de colores.
Diferentes. Este año ha sido diferente. Solitario, lejano, dormido, algo ocupado en cubrir todo el tiempo que podría pasarme echando de menos tantas cosas.
Los inviernos de larga hibernación. Aqui más duros y mucho más sin calor de auxilio.
Y otro más, cada vez más y peor llevado, cada vez oyendo con mas fuerza ese tic-tac que tan nervioso nos pone y sí, soy un manojo de nervios por dentro, allá en las profundidades de "todo realmente me importa aunque creas lo contrario". Sigo andando solo, sigo sin saber alimentarme sin parecer un gordo italoamericano, sigo sin saber planchar camisas y creyendo que los 18 no quedan tan lejos pero respiro...porque no dejaré de creer.
Como un fiel acérrimo. Como un creyente ciego. Sin palabras ni promesas, eso suena antiguo. Mejor miradas y hechos, suspiros en tus silencios y, para que mentir, con miedo a que si lo hago tan bajito nunca nadie se de cuenta. Pero "nunca unca, never ever" dejes de creer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario