"El escribe. Escribe jodidamente bien..." . Y quién pudiera creer en tus palabras, si me haces de Dios y no tengo templo donde esconderme. Ya mi prosa revocó, un lapiz partido sin punta, despistado sin saber por donde pasé yo. Concentrarme en devolverme y he cambiado lo sé. De ligero a pesado, de brisa marina a humo denso, del que quiere ser príncipe y aún no ha besado.
Qué precioso era contar con tanta desdicha mis desgarros, los labios mordidos, las uñas clavadas, aventuras del desventurado y tu qué, como la máxima espectadora, gustándose leer mientras tus dientes se ponían largos. "Cualquiera desearía ser una de sus musas..." y ya ves como acabaron, calcadas en papiro digital, pero sin queja, haz saber que no les quitarán lo que han bailado.
Ayer juntaba letras y hoy las tengo en un conflicto no deseado, detrás de un muro se alinean al grito del militar abanderado. "Un loco" como dices que ya perdió la cabeza por varios golpes; ay, si ojalá fueran todos iguales como los que le dí al cabecero de mi cama...
Creer en el amor cuando sin preguntar el precio ya está vendido. Me hablas de ser duro cuando esta coraza se hizo papel maché ante las lágrimas de ansiar un olvido, me cuentas que ves un romántico en mis intestinos; olvida tus plegarias, se lo comieron los gusanos.
Volveré al camino del pasado para recoger los juguetes que me dejé por el sendero, contigo más cerca para que veas mi humor entre cigarro y cigarro que dejas en tu cenicero. Miras mi atractivo, más allá de mis ojos y pienso, que sería de mí ahora si yo lo tuyo no lo cuento:
Nunca pensé que la valentía pudiera encerrarse en un frasco tan pequeño, el hablar de octubre, de unas risas, de una voz dulce como la fruta azucarada en un desayuno de invierno. No poder hacerlo, indiscutidos ojos gigantes, en una sonrisa tan irónica que hace la palabra sentirse brillante.
Nos faltan conocimientos de noches, de la primera y la última. Del intermedio no se interpuso ni el tiempo y aquí nos tienes. Tu harta de mí y yo rebuscando en un cajón desastroso desde 2011. Se me acabaron los víveres esperando a esas letras llenas de impacto y de realidad. Por que tampoco soy el que quisiste amar, y casualmente recuerdo esa enigmática de "Yo, con mis cosas" el ser, el no ser, el quien dice ser y quienes dicen quien soy. Quizás tu estés, pero ahora mismo soy huésped del fauno y su laberinto.
Me despido ya, es tarde a pesar de ser temprano. Me faltan cosas por decir, pero que más dará, opino que también te faltan a ti, pero que más dará.
A título personal, al pasar por la puerta de un salón empezó a sonar el piano dulce y melódicamente indicándome el último paso. La pista vacía se fueron apareciendo cada uno de los fantasmas que hice tales. Bailar, por que hasta la muerte puede abrazarme en estos pasos que guían mi final. Mírame, ¡y yo que no sabía danzar me muevo tan rítmicamente entre sus brazos huesudos!
Lloro, más tu que me ves desde los asientos no me acompañes. Los sufrimientos compartidos matan a dos, y quiero ser la única víctima de esta pandemia. Te quiero y gracias. "Las palabras- eso decía yo- las palabras que salvan y matan, por que por muy bien que corte este cuchillo, nunca será capaz de cortar mi hemorragia."
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