Insomnio, fruto de retales de sobrexcitación que se impone al agotamiento. Por unas horas, te olvidas de darle cuerda a un reloj que padece tu irresponsabilidad, que no maneja el tiempo ni con arena en cristal, oues le bosa al intentar abrazarlo en un amago de placaje y subversión.
Paginas mordidas de este cuaderno viejo. Dobladas, maltrechas, hastíadas de tanto ver la predisposición en ojos extraños, en ser un espejo, observando y sin intención alguna de intervenir, de querer fallar a la suerte para creer en la mínima esperanza de cambiar el curso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario