Quería ser artista pero siempre preguntaba lo mismo :"¿Qué es el arte?". Preguntó a los más famosos pintores y escultores pero ninguno daba una definición concisa. Se hallaba perdido. "El arte se siente, se ama, se goza, está vivo, debes sentirlo -esbozaba su amigo- ven, te enseñaré a comunicarte con él". Llegaron al museo, se sentaron ambos delante de un óleo y allí estuvieron cerca de media hora. Tras el instante, su amigo asintió feliz, agradecido, contento y le preguntó "¿Te has enamorado al igual que yo de esta gran pintura?". La resignación se hizo palpable en su respuesta negativa, aquel hombre de hojalata se levantó y se dio entonces cuenta de qué necesitaba para cumplir su sueño.
...
"¿Qué haces? ¡Deja de mirarme ya!". Reprocha sonriente, no lo entendía o no quería hacérselo ver. Me tiene tan embelesado que es como esos niños viendo la caja tonta. Podría estar horas así. No hay mejor programación que su mirada, mejor entretenimiento que su sonrisa, drama más allegador que su llanto y enigma más difícil que sus enfados. "¿Y el mando de la televisión?". No lo sé, pero no cambies de canal.
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