Para mi era el compartir, el entregarme en pos de tu felicidad que era la mía. El estallar entre tus poros para ser parte de esas emociones que conseguí hacerte brotar; no sé durante cuánto tiempo, no sé hasta cuándo de verdad.
Vivo atrapado entre lo que éramos y lo que soy sin ti. Sigo sin reconocer. Sigo sin reconocerme. Sigo aquí, como si fueras a volver aunque solo sea para comprobar si por fin me he ido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario