martes, 3 de septiembre de 2024

126

Hace seis meses que te marchaste.
Sigo mirando el horizonte buscando una cura para todo el dolor que me provocaste. 

Días con los labios temblorosos, el esternón atomizado por la ansiedad. Tardes de correr río abajo para que mis lágrimas pasarán desapercibidas entre el caudal. Noches abrazado a la almohada mientras la depresión me mecía hacia mi propio inframundo.

Y pese a todo seguía queriéndote como un pirado. Alguien dispuesto a arder para conseguir una misera atención mientras tú podrias observar tranquilamente cómo me convertiría en ceniza.

He tenido que rehacerme cada día que despertaba. He tenido noches en las que me visitabas en sueños para ver como se cerraba la puerta tras de ti una y otra vez.

No para de emanar un dolor sobre el que trato de sostenerme a base de dejarme los pies en carne viva, de no parar de echar capas de hormigón sobre mi corazón al tiempo que le ruego que no deje de latir, que necesito sentir que todo lo que he sufrido, las carreras al amanecer, las sesiones sacándome balas emocionales en heridas abiertas sin anestesia, la lucha interminable por recuperar esa sonrisa que me achina los ojos hasta perderse...ha valido la pena a pesar de que, seis meses después de que te marchaste, sigo acordándome de ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario