martes, 29 de abril de 2014

Trece

Carrusel, montañas rusas, vaivenes...por que, ¿Qué sería esto si fuese una línea recta con un muro al final? 

Ni amor ni victoria, ni miedo y fracaso. Es eso. El dejarse llevar.

Odio a aquellos que no tienen más respuesta que una "palmadita" en la espalda en forma de coletilla. En cierto modo me gusta sentir la mano del destino ahogándome, dejándome sin aire una tras otra vez hasta un instante antes de perecer para estar estrechándola al dia siguiente en forma de agradecimiento. 

No me valen vuestros "mañana será otro día". Vístanme para mi entierro con una chaqueta metálica y que no se derrame ni una lágrima, pues en ese vagón donde muchos viajáis en línea recta a base de patrimonio hasta estrellaros con ese muro llamado muerte; yo sigo llorando y riendo, subiendo y bajando por éstas vías onduladas hasta que no haya raíles que guiarme y el vacìo me aguarde una caída a un infierno del que ni siquiera soy creyente.  
La vida...

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