Pensar en enamorarte y para mi ya es como empezar con mal pie. Escúchame, o más bien lee acerca de mis huellas en tu camino.
Una playa, que las borre conforme vaya avanzando por ella o quizás un paraje nevado,que deje marcado profundamente cada paso que de.
Me sobran palabras para hacer un simple favor. Me faltan cuando trato de decirte la verdad. Escribir por que no puedo tocar, escribir sabiendo que quizás no pueda volver a pasar.
Tratos de desfogue, puertas que se cierran por piernas que se abren. Por miedo a no creer en la verdad, o por la simple pereza de no tener que volver a empezar.
Receptor de tus uñas en mi carne trazando líneas de desfallecimiento emocional. Oyente en primera línea de tus respiraciones frondosas. Espectador de excepción de tus espasmos. Y después, volver a pensar en mí.
Encontrarás la fé en los asustados, en los reprimidos, en aquellos que se quedaron sin opciones de cualquier otra cosa...quizás sólo y quizás entre el cortante tacto del acero en mi pecho y la fría piedra en mi espalda haciendo subir escalofríos por mi espina dorsal...seré creyente en la verdad de mi inutilidad para hacer feliz a alguien que ha necesitado forzarme hasta romperme el brazo para ser cómplice en mi propio asesinato.
Hasta entonces, procuraré seguir usando condones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario