lunes, 21 de julio de 2014

Mi mujer

Cuando las mujeres ya saben a beso de espumoso humo tabaquero. ¿Y por qué ellas? ¿Y por qué no la soledad? Imposible pronunciarlo y aparentar sensatez...pues hasta la soledad es una de ellas.

Al igual que el tiempo pasan como un goteo subjetivo, amén de creer el paso lento y tedioso algunas. Rápido e incontrolable de otras. De manera disconforme o entusiasta los vamos guardando en nuestro armario. Simulan ser prendas que en sus inicios de posesión son perfectamente mimadas y a medida que el tiempo y el roce con la piel avanzan...pasan a ser añorables vestiduras que guardamos y nos acompañan a pesar incluso de que ni las entallemos ya. O en cambio otras son recicladas como harapos con los que limpiar suciedad incrustada.

Por eso nos llaman cabrones, por que todos somos iguales, excepto algunos, excepto en el principio...

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