La madurez es saber que tu dios está impreso e omnipresente en nuestras carteras.
La vida es larga y dura...y a la mía le cuelgan dos lastres, adivina adivinanza...
El soñar es la caja tonta de nuestro cerebro. Trabajar hasta morir para dejar un cadáver obrero.
Sucias furtivas con astucia enfurecida buscan decididas a sonar embelesadoras. Siempre con sonrisa encantadora mientras el bulto de tu bolsillo sea más grueso que los adentros de tu calzoncillo.
¿Quieres dinero? Todo el mundo quiere dinero. Yo quiero paz, la busco apontocado en las puertas del cielo, amordazando a San Pedro, asi que compañero ayúdame...llama un cerrajero.
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