jueves, 30 de abril de 2015

#46

Y cada vez que sale el tema, se nombra o salta a la palestra vuelvo a mancharme. A llenarme la cabeza de cuestiones, de porque seguir siendo el abanderado de una causa perdida, de las mil poesías, del olvido del wiskhy y de ceñirme a las reglas.

Vivo pidiendo perdón de manera indirecta mientras mi egoísmo me echa en cara cada paso que doy. No podemos obligar a cambiar a la gente sino a nosotros mismo pero...¿no es contraproducente? (...) El suspiro de las 7, Morfeo "el calvo negro" mostrándome sus puños cerrados en lo que parece un amago de "adivina la en que mano escondo la china" pero hay opción: la de seguir aquí, bajo la lluvia del destino y su limbo en una parada de autobús sin techo hasta que aparezcas con tu paraguas y esas botas para la lluvia de las que tanto presumías o irme mojado a otra estación, a cualquier resquicio de la noche que me resguarde levemente de esta pesadilla de agua cayendo que me ha empapado.

Si supiérais lo fácil que es soltarse y caer al vacío y que sigo agarrado sólo por que ella me hizo ver la recompensa de la insistencia... Pero de ahí a ver que el premio sea un logro o una pared en la que me estampo a repetidas veces... Ni puñetera idea de lo que será, yo sigo aquí bajo la lluvia esperando ése paraguas, solo espero conservar el juicio hasta que llegues y si no... El suspiro de las 7:30.

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