domingo, 29 de noviembre de 2020

PUF

 Puf, ¿primer último fuego? ¿placer untado en fantasía? ¿paloma urban fashion? ¿pensamientos (h)úmedos de frenesí?

Suspiro. Uno largo, caliente. Como ese cigarro que me gusta mirar cómo se consume entre tus labios. Mi metáfora favorita de una noche que nos vaciamos de ganas para llenarnos de adrenalina y serotonina. A galones y sin engalanar.

Un tiroteo incesante de miradas, gestos, movimientos de anclaje y rotura por múltiples puntos de nuestra piel. Puf.

Era eso. Caminando por cenizas que se mantuvieron crepitando por alguna que otra razón, pese a lo mucho que ha llovido. Tú siempre. Tú y tu fantasía. Tú y mi interminable lista de adjetivos intentando sin éxito acercarse a la sensación que me recorre cada vez que tus manos señalaban al infinito.

Tan bueno, y tan épico que no parecía ni real. Y es que, pese a juntar esas sonrisas y ánimos de críos, de adolescentes jugando a juegos de mayores, de atrevidos arrancando las páginas que escribimos con nuestras propias ideas y pegándolas en el cuerpo del contrario... grabando a fuego cada sílaba, pensamiento y deseo, en un lenguaje preciso, fluido, mágico. Pese a todo eso, yo me aferraba a los palos que tantas veces he recibido. El ideal de "demasiado bueno para ser verdad" siendo un servofreno que no pudo aguantar más de unos pocos minutos tu acelerada respiración.

Y ahora desgasto las letras, sin capacidad de poder expresarme en mi totalidad. Pero necesito dejarlo aquí, guardarlo en este cajón que es mío, pero del que has tenido la llave. Un espacio del que no necesitabas ni llamar al timbre para pasar y ponerte cómoda, cachonda o risueña. 

Tenía que dejar constancia de eso que dicen que las personas parecen "hormiguitas" vistas desde las alturas. Y así, solo espero seguir en esta nube, y chocarme de bruces contigo en esta estratosfera inventada, para hacernos volar aún más alto.


No hay comentarios:

Publicar un comentario