Papeletas viejas, cajones de polvo y agendas de "deportistas satisfechos" con reflexiones: 13 fue 2013.
Marzo o Mayo 2013 (No se lee bien en la hoja, la caligrafía no es uno de mis fuertes):
«Año pasado. Hotel, me voy y vuelvo, hay pizza y velas dime que no es para comérsela, y a la pizza también.
Ahora da la casualidad de que me gustan las bravas. Yo, que había odiado las patatas en mi vida. Ahora da la casualidad que a ti te gusta despertarte con un tieso arrumaco. Girar el cuello. Volver al sueño. Por las mañanas siempre se torna más despacio.
Aparecieron nubes bajo el tejado, eran mías. De eso que las tienes como mascotas y como fieles compañeras se preocupan ante tantas inundaciones (cuando ellas no han soltado gota alguna). Se ponen celosas y claro, acuden. He de reconocer que me hice libre por el óxido de mis cadenas, que se rompieron con la facilidad que a ella se le vuelve el pelo.
En el bloque solo se quedan encendidas las luces de las radios. Ah, la música; no me hables de querer si nunca hiciste un trío con ella. Algunas ventanas yacen cerradas, más abajo no, la proximidad de la caldera debe ser, otra cosa no se entiende, Córdoba y sus estaciones ambivalentes.
Yo hace rato que me fui. Las aceras me llevan con un rumbo fijo, pero yo siempre miro a los lados imaginando cosas. Es lo que tiene ser el rey de las madrugadas, que el pase lo que pase, seguirás siendo el rey.
Miro dirección ronda norte, en realidad no sé que dirección es, un capitán pirata se llevó mi brújula y tú el Norte.
Me mira, me tiene ¡qué dulce juego! Qué bien suenan tus ojos achinándose mientras te digo adiós por el barranco de mi desdicha. Estoy tranquilo, sus manos se colocan como el mejor de los arneses; incrustados en la carne, ¿dolor? locura, hermano, bendita locura.»
Pasado, como los álbumes de fotografías antiguos, los que emanan añoranza al tiempo que brotan las lágrimas del recuerdo. Y que manera de ser, de sentir, de viajar. Y pensar cómo ha cambiado, pero en fin; hay que seguir, hay que vivir.
¿Y 15 es 2015? No, 2015 es el año en que cumpliré 25, es a priori lo más que puedo asegurar y no al 100%.
Moraleja: yo no sirvo para dar consejos, Coelho y sus libros de más de 20€ te esperan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario