domingo, 22 de marzo de 2015

Dawning shots -Reply-

Ámbitos de locura que ya se vislumbran desde la cuerda muralla y un miedo, ése miedo oscuro, mecedora de la parsimonia, rentando a terceros el destino y amasando mil y una capas de base sobre la que cimentar peligros qué te hacen sentir el hijo del peón que cae primero, el primo del sobrino por el que se susurra un "siempre saludaba" antes de seguir pidiendo la vez al charcutero.

Las madrugadas me tutean con una sobredosis de azúcar o de aquello a lo que hacer hueco al fondo del frigorífico.

Escribir siempre sobre la necesidad cansa. Pero tampoco puede uno escribir sobre desgarros sexuales, caderas con cinco estrellas EuroNCAP, besos con sabor a batido de fresa y corridas por las que me cortarían dos orejas y un rabo, la imaginación la he gastado pensando y rememorando mil veces el momento en el que te dije adiós, el momento en el que corrías estación afuera. Tampoco puedo señalar la senda curva del café tostado y ni si quiera ponerme la corona de ramitas de olivo, shhhhhhh, está prohibido.

El pasado mejor olvidarlo y no tocarlo. El futuro mejor no imaginarlo vayamos a impregnar el gafe a lo loco por más que Repitamos que nuestro mañana es la concatenación de los hechos del hoy, pero qué vais a saber vosotros si no sabréis ni lo que es una concatenación.

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