Es azul. Ese brillo, el bonito cielo que siempre buscamos cuando nos da esa reacción de felicidad que hace poner los ojos hacia el infinito, cambiando por momentos el gris panorama que ofrece el frío suelo.
Me encanta intercalar sonidos en mis situaciones como esas canciones de Sebastián Cortes. Así pensando en que se me erice el pelo mientras tiro de película, de ilusión o de falsa compañía.
Lamer mas allá del placer mutuo. Chupar esa boca de cristal, hacer que tu lengua nade en licor con tal de saborear las bonitas capas que has decidido tejer para tu libertad
Ya no aprieta el pecho. La ansiedad volverá, pero me da la vida pensar que el reír acompasado, junto a ese amigo, amante o desconocida....esa carcajada sincera, efímera, impulsiva...
Quiero contar que, “sin que quede muy intenso”, que eso está difícilmente pagado. Va, que a la siguiente invito yo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario