Calada al aire, lazos de sangre. Una búsqueda de tus recuerdos en medio de tanta gente. Será la calle que esta vacía por las noches, será la lumbre que no calienta lo suficiente cuando está vacío el buche.
Sigo buscando esa repercusión de un latido, de un movimiento que genere una leve confusión en tu carácter, no tengo prisa. A veces pasa, provoca mi risa. Sera que mis conceptos son distintos y no me dejan leer las pistas.
Un perro verde, meando en bocas de incendio amarillas. Señal de que lo que no se ilumina, no brilla. Imagen de que el espejo te muestra lo que hay y no lo que me gustaría. Yo creo que la curva en el plano de X e Y ya está tocando un punto de inflexión. No sé, pero va siendo un buen momento para darle un giro y volver a esa tercera dimensión.
Tachones virtuales, el "escape" pulsado por error y ¿por qué rima? No lo sé, salió así. Ya sabes que me va el melodrama, la vida obtusa, y sueño con el abacadabra. No obstante, me gusta que sea tan raro que no sepa ni calificarlo si como prosa, verso o palabrería barata.
Jugar a tener pelotas, coger las riendas. Llamarte sin sentirme cobarde, como si existieras. La verdad, la terapia no sé hacia donde me lleva, pero sonrío cuando pienso en mí mismo y eso me alivia.
Me gustaría bordear algo que no sea imaginario, pero dime tú donde meto estas maletas, esos recuerdos de extrarradio.
Yo creo que ya, listo. Conciso. Normal, es domingo. El lúpulo bailando en mis arterias y tú con el paso seco, mirada de jueza, clavándome el tacón en la nuez. ¿Lo peor? Que ni me disgusta.
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