jueves, 20 de noviembre de 2014

Golpeando papeleras

Abril 2014, tras servir al consumismo durante algo más de media jornada agarre la noche por la nuez.

Perdí ese "sentío" al albedrío. Y mírame. ¿Ser el mismo? Joder que bien bailo cuando la rubia me coge de la mano. Cerveza.

Pa' quien no lo entienda. Escribo. Pausa. Otra pausa. Risa folcrórica que me sale sin abrir la boca, ¿lo imaginas?

Ahí tu amparado de la mano de tu señor, jodido esclavo. Otro como yo que se abastece de los envinados botijos para creer saber lo que es la felicidad. Vive el momento por que mañana tu dulce escaparate no será sino la venta al mejor postor del precio justo.

UHHHHHHHHHHHHHHH! Señora, no me abuchee. Señora, le falta rencor para negar que su marido no es lo suficientemente hombre y así lo paga con nosotros. Con su edad estaré muerto con tal de no aguantar a gilipollas como yo.

Mira mi hermano, golpeando papeleras y con la mano roja como la bandera del país al que no pertenecemos, se alza y brinda conmigo. Nos llevamos a dos rubias a casa pero 'tate tranquilo bro, que en la nevera tenemos un harén.

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