Y lo recuerdo pero no del todo por que me sale ese reconcome, ese escalofrío como el de las primeras veces que vuelve a repetirse pero que tú te haces el despistado y al final lo gozas más incluso.
Volví a abrir a aquel cajón desordenado, como la mayoría de los cajones que me gustan ( de los del desorden de tu orden, de no encontrar una cosa pero saber que esta ahí, de llevarte sorpresas al creerlo perdido). Abrí el cajón, como iba diciendo, y saqué un libro que me hizo admirarte, conocerte, ansiarte, idolatrarte e incluso...quererte
Le quité el polvo, porque cuando olvidas los porqués y los orígenes pillan un polvo que ni Dinio en su última nochebuena. Y como todo buen libro de autor idolatrado, lo comencé a devorar. Sin masticar por que no vas a sufrir empacho no vas a vomitarlo no vas necesitar si quiera sal de frutas. Es lo mas digestivo del alma. Pura fibra psicológica.
Y al volver a leer un poco esos recuerdos..." Que hay que ver como te gusta enamorarte y yo tan lejos, que si todos son iguales menos yo que soy gilipollas, que si esa noche no te lo crees ni tu pero por que yo tampoco me acuerdo pero me cago en mi vida que ojos..." Y así.
Seguí leyendo, pese a que es tardísimo (toma inconcluencia temporal entre verbos, pero es asi, seguí por que ya leía antes y es tardísimo porque aun sigo despierto) aún así no me he acostado y mañana tengo) mil cosas que hacer para evitar pensarte un jodido momento. Por que no es lo que piensas, puedo explicarlo cariño.
Que si es un pecado que ya estés tan ocupada, que si cómo molaba estar en el bando que te hacía reír y no en el de los que te marchitaban, que si la distancia al final no va a ser tan mala...
Pero qué te voy a contar que no te digan mis silencios. Que voy a seguir leyendo, que en mi mente bueno, otro día antes de echar el cierre si me da tiempo, lo cuento.
(De 05:21 a 05:40 - Una noche tranquila)
A las 5:50 terminé ese libro algo triste, algo seguro, muy contento de certeza. Lo cierto es que no quedó plasmado en aquel cajón donde tanto guardé y nunca me había dado cuenta de que no era mio. De que mi nombre no aparecía por ningún lado.
Ese escalofrio como el de las primeras veces...
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